Gobierno a la deriva

Las consecuencias de la pandemia de la covid-19 han activado, como pocas veces en la historia, la respuesta de las políticas públicas. El tipo de respuesta con el que se ha correspondido va a determinar en gran medida la suerte de la que disponemos para afrontar el futuro inmediato.

Publicitat

La semana anterior, hemos leído las respectivas publicaciones de los grupos políticos que forman parte del actual gobierno municipal, Alternativa per Castellbisbal y Junts per Catalunya, a modo de rendición de cuentas sobre las medidas aplicadas durante el último año. Más allá de algunos contenidos concretos, merece la pena no perderse en recursos de publicidad oportunista o discursos heroicos. Nada más lejos de la realidad.

La rendición de cuentas es un acto político que ha de fomentar la transparencia y calidad democrática de una sociedad, y ésta, ha de tener dos componentes fundamentalmente: La puesta a disposición de los datos, argumentos y explicaciones a la ciudadanía fruto del seguimiento de la acción diaria de gobierno. Y la dimensión punitiva de modo que deban asumir las consecuencias de sus incumplimientos y deficiencias en la gestión.

Publicitat

Ahora que la reciente crisis ha multiplicado la necesidad de la intervención pública para dar respuesta a una situación de extrema urgencia, hemos podido comprobar las carencias que dispone esta coalición de gobierno para liderar un frente común de políticas proactivas y útiles para nuestros vecinos y vecinas de Castellbisbal.

Estas afirmaciones se han presenciado en la tardanza de reacción en numerosas ocasiones de urgencia, la ineficiencia de las medidas sociales aplicadas como en la falta de previsión y visión para desarrollar propuestas para el comercio local, hecho agravado teniendo en cuenta, que durante la gestión de la pandemia se permitió el aumento de dedicación (y consecuente retribución económica) de la actual regidora de promoción económica con resultados prácticamente imperceptibles de su labor. En resumen, se ha evidenciado la ineficiencia en la dirección por parte del equipo de gobierno para hacer llegar a la ciudadanía las medidas necesarias para salvaguardar su salud y bienestar.

Desde la oposición nos hemos prestado a mantener una actitud colaboradora y coherente con la situación, hemos facilitado negociaciones y abierto espacios de diálogo para llegar a acuerdos de amplio consenso. Lo que no esperábamos en este escenario, era vernos en la obligación de asumir las funciones que correspondían a Alternativa per Castellbisbal i Junts per Catalunya de proponer medidas que diesen respuesta a la magnitud de la situación.

Ejemplos de ello lo encontramos en las propuestas aportadas al plan de contingencia Covid 19 en las que solicitamos la incorporación prolongada de medidas de protección para la gente mayor, facilitar de manera continuada material sanitario (mamparas de atención al público, guantes, mascarillas) a los comercios para que no supusiera un gasto añadido, aumentar la previsión de gasto para medidas de urgencia y las bonificaciones fiscales para familias numerosas, entre otras propuestas. Medidas que no han sido cumplidas o ineficientemente implementadas.

Se hace necesario de este modo, evidenciar su carencia de liderazgo para proponer y construir un modelo de gestión municipal que nos permita tener esperanzas de cara a los nuevos retos que aún quedan por llegar. Para entenderlo con otras palabras, nos encontramos en un barco a la deriva, capitaneado por un grupo de personas que no tienen idea hacia dónde navegar.

Lo dicho, la suerte está echada.